La plaza “El Recuerdo” registró buena entrada y los novilleros respondieron con entrega, temple y buenas faenas.
AHUACATLÁN.
El festejo taurino del pasado sábado en Ahuacatlán dejó buen sabor de boca. La plaza de toros “El Recuerdo” no lució sola. Buena entrada. Buen ambiente en los tendidos.
Afición presente y atenta.
Se lidiaron cuatro ejemplares que dieron buen juego. Toros con trapío. Bravos. De buena casta.
Abrió plaza Ricardo Romero, novillero de apenas 14 años, proveniente de Aguascalientes.
Mostró oficio y valor. Buenos quites con el capote. Buen manejo de la muleta, tanto a diestra como a siniestra. No encajó el acero, pero el juez, reconociendo la faena, lo premió con dos orejas.
El paisano Christian Girón demostró temple y personalidad. Tuvo momentos de brillo. Dejó ver su gusto por el toreo bien hecho.Despachó a su ejemplar con buena estocada,
lo que le valió una oreja.
Por su parte, Roberto José fue ampliamente ovacionado. Recibió a su novillo de rodillas, pegado a las tablas, en una muestra de entrega total.
El torete presentó complicaciones, pero el diestro supo resolver y cuajó una faena meritoria.
Cerró el festejo Edgar Bejarano, quien dejó claro que lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Buen porte. Clase. Muy torero. Manejó la muleta con ambas manos, con sabor y seguridad. Mandó al rastro a su novillo en la segunda estocada, y el juez de plaza le concedió dos orejas.
Así, Ahuacatlán vivió una tarde taurina redonda. De buen toreo. De emoción. Y de afición que responde.
El festejo sirvió además para festejar el segundo aniversario de la fundación de la Peña Taurina de Ahuacatlán, encabezada por Jaime Rivera.
























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